CHEFS mallorca gourmet
Los hombres troceaban las diferentes partes del cerdo, separándolas según su destino; para desmenuzar y hacer la mezcla de las sobrasadas y otras piezas, la carne para los botifarrons y camaiots , corteza de la parte grasa del cerdo, situada entre la piel i la carne, se guardaba salada y se le llama ventresca, indispensable para los cocidos y guisos, igual que los huesos que iban a la alfàbia , un recipiente especial hecho generalmente de barro, dónde la sal los conservaba hasta el último cocido de la temporada. Todo estaba calculado para poder llenar la despensa y así tener asegurado, un año más, las necesidades de la casa.
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